Blog de solocuentos

Deseo cotidiano

Dos cabezas se acercan lentamente. Unos labios se aproximan a una oreja y susurran unas pocas palabras. Un cerebro las traduce instantáneamente: "Te deseo". 


A continuación, dos caras, enfrentadas una a la otra, se unen a través de unos sedientos labios, que se pegan y despegan una y otra vez. Dos lenguas juegan, cual inquietas culebras, a enredarse y desenredarse y, de tanto en tanto, unos dientes muerden suavemente unos labios. 

Al tiempo que las bocas se besan, se alejan unos pocos milímetros y se vuelven a besar al momento, dos manos, una más grande y rugosa que la otra, se encuentran y sus dedos comienzan a danzar componiendo cientos de figuras diferentes. Mientras, una mano masajea una espalda y otra distinta se detiene en una nuca despejada. 


Tras unos minutos repitiendo estos movimientos y otros más osados, dos cuerpos se incorporan de un banco. El sol se va escondiendo al tiempo que dos pares de piernas se alejan sin prisa de un parque, atraviesan varias calles, algunas plazas y diversos semáforos hasta arribar a un viejo edificio de ladrillo de varios pisos. 

Una mano se sumerge en un bolsillo, descarta un pañuelo usado, varias monedas y se hace con un llavero pleno de llaves de tamaños variados. De todas éstas, elige una, la introduce en la cerradura de una puerta que da acceso al inmueble, gira la llave, abre la puerta y la mantiene abierta hasta que han pasado el otro cuerpo y el suyo, mano y brazo incluidos. 

El primer cuerpo en entrar avanza hasta un ascensor, abre la puerta de éste y, cuando han pasado los dos cuerpos, la cierra. Un dedo pulsa un botón y el ascensor empieza a elevarse al tiempo que los dos cuerpos se aproximan, los labios nuevamente se juntan y las cuatro manos recorren cada ángulo del cuerpo ajeno. 

Un ascensor se para, una puerta se abre y se cierra, y tras ésta, otra, a unos pocos metros de la anterior, hace otro tanto, es decir, abrirse y cerrarse. Dos cuerpos se mueven a trompicones a través de un hall que conduce a un pasillo, de un pasillo que conduce a una habitación, de una habitación en cuyo centro hay una cama, donde aterrizan frenéticos los dos cuerpos ya despojados de sus ropas, desordenadas y dispersas por un hall, por un pasillo, por una habitación y por una cama desordenada. 


En una cama, se dibuja un caos de manos, piernas, pechos, nalgas, piernas, pies... Se oyen jadeos, suspiros y palabras sueltas e inconexas. Agotamiento después del frenesí. Y exhaustos, llegan la dulzura, las tiernas caricias, los suaves besos que, poco a poco, se cargan de electricidad, de pasión, de frenesí, de nuevo de frenesí, comenzando otra vez el caótico baile de cuerpos. Y se repite este juego en varias ocasiones hasta que, rendidos, un par de cuerpos se abandonan al sueño. 


Un despertador suena. Un dedo lo silencia. Un par de cuerpos se levantan de una cama revuelta. Una mano exprime varias naranjas, otra echa café en el depósito de la cafetera; una mete pan de molde en la tostadora, otra unta un par de tostadas con mantequilla y mermelada de fresa. 

Dos bocas hambrientas aspiran zumo, café y tostadas entre beso y beso. Dos cuerpos desnudos se mezclan bajo el agua de la ducha. Cuatro manos enjabonan dulcemente dos cuerpos aún agotados por el esfuerzo de la noche anterior; posteriormente y sin prisas, los secan concienzudamente. 

Dos cuerpos se visten perezosos, cuatro piernas caminan hasta una puerta que abre y, posteriormente, cierra una llave. Cuatro piernas descienden por unas escaleras y, ante otra puerta, se detienen. Al otro lado de esta puerta, una calle en pendiente. Dos cuerpos se abrazan una vez más y dos labios se reúnen de nuevo. Después de separarse, un cuerpo comienza el ascenso, mientras que el otro desciende en sentido contrario. 


Dos manos se despiden antes de perderse de vista dos pares de ojos. Un cuerpo gira a la derecha; otro sigue recto. 


Dos cuerpos se alejan. 


Dos cerebros, cada paso más lejos el uno del otro, comparten, como todas las mañanas, un mismo recuerdo, un común y placentero recuerdo. 


Comentarios

No hay ningún comentario

Añadir un Comentario: